27 de abril de 2009

Una vueltita más

ESCRIBE GU

Luego, una larga charla sobre la vida, bajo la gloriosa sombra del quitasol. Nos quedamos largo rato, la gente pasaba y nosotros seguimos. Asi, cuando volvimos al Hostel, el color de mi piel, era y aun sigue siéndolo, ROSA tirando a violeta. Luego de una ducha, el Jo leyó un rato y yo me acosté a hacer una siestita, pero como de viaje es eso es sacrilegio, partimos a dar una vuelta por la parte centro-historica (Plaza Prat), en donde se ven casonas de madera, con balcones y barandas hermosas. En el centro mismo, muy conservadas, pero a medida que uno se aleja, siguen en pie, pero muy dejadas, despintadas, con las rejas antiguas herrumbradas por la sal del aire de mar.

Iquique es puerto, e históricamente exportador de sal. Y su desarrollo se dio gracias a esta industria. Se nota que en su época de esplendor hubo mucha plata.

Bueno, además de esto, esta el viejo casino español, con arquitectura árabe, que hoy es restaurant, el teatro, un tranvía viejo, feria de artesanos y muchos barsitos.

Pero fuera de esto, nos pareció una ciudad muy cuidada, hasta humilde.

De vuelta, pasamos por la Escuela Santa Maria (Escuela Superior de Hombres Nro 1), tomada por los estudiantes en reclamo por la masacre que hubo hace 100 años de trabajadores del salitre.

14 de abril de 2009

Puerto Iquiqueño

Escribe JO.

Las dunas no aflojaban. Vuelta a cargar nafta (ch$ 10.000) y a encarar los últimos 50 km. Pasamos Alto Hospicio (donde cruzamos algunas construcciones del Techo) y empezamos a bajar para Iquique. Tremendísimas montañas de arena, costeando se baja. Ya veíamos la ciudad.

Confieso que le tuvimos un poco de miedo. Veníamos acostumbrados a pueblos pequeños, donde encontrar el centro turístico y alojamiento es fácil, e Iquique era y se veía muy grande.

Un simpático automovilista nos indicó a su manera cómo llegar al centro, y obviamente le pifiamos feo. Terminamos dando 5 vueltas a la costanera, donde finalmente un carabinero nos dijo que la plaza principal era la Prat y que allí estaba el Sernatur (Servicio Nacional de Turismo), que justito cerrando, nos dio un planito de la ciudad y algún que otro folleto.

Dato no menor: en Iquique NO hay campings. Quienes quieran acampar lo hacen en las afueras de la ciudad, camino al aeropuerto. Así que tocó probar Hostels. El primer folleto que agarramos era uno de un Hostel nuevito: "Hostel La Casona 1920". Ahí fuimos. Planito en mano, preguntamos precios y discutimos un segundo si quedarnos o no, y el cansancio fué más. Allá bajamos los bolsos: Pieza a compartir para 4 personas.

El lugar era relamente nuevo (después nos enteramo que habían innaugurado 3 semanas antes). Los servicios bien lindos, limpio, y hospitalario. Primoro nos lo mostró Cinthia (peruana, de Trujillo) y la dueña: Isabela, llegaría más tarde.

Parada obligada en el baño, ducha y a recorrer las cercanías indicadas por los lugareños. Terminamos en la costanera un ratito, viendo el atardecer entre fotos y charlas.

Volvimos, un poco cansaditos y nos encontramos con nuestros compañeros de habitación. Ella, portuguesa, Rita, 27 años. El uruguayo, Leandro, de 30 años. Como debía ser, la charla empezó en referncia y compartiendo un mate que con el tiempo iría lavándose.

Leandro vive en Lisboa, hace 8 años, trabaja como jefe de cocina de restarantes y Rita hace cine. Le dimos a lalengua fuerte y largo, y así terminaron por invitarnos con una cena de pastas que tenían prevista... la cosa fue que el gas del Hostel se acabó y una vez más nuestra garrafita roja nos salvó de morir de hambre.

La cena fue absolutamente compartida. Los chicos aportaron la pasta y la salsa, nosotros el gas para conicar; ellos unas papas y aceitunas para picar, nosotros un Ventus Sirah 2007 y un Callia Malbec 2007 para tomar. Y así salió una cena muy compartida que se prolongó hasta las 2 de la mañana con charlas de viajes, cultura, música, cine, trabajo.

Cuarto compartido. Gu y yo en una cucheta y ellos en la otra. Por fin durmiendo en una cama sin frío ...

La mañana del 22 de enero iquiqueño prometía playa y sol. Desayuno mediante, partimos a Playa Cavancha. Alquiler de sombrilla (o para sol) mucho protector solar dada la grigura de los viajeros y a disfrutar del mar.

Confieso que parecía más frío de lo que realmente era. Disfrutable 100%.

Lo que engaña duele, y a nosotros nos engañó el clima. Estaba fresco, pero el sol, a la ltura del trópico duele y quema, realmente nos insolamos.

Sin duda lo mejor del día fue el almuerzo: sandwiches de pollo con tomate, palta y mayo, coca fría.

2 de abril de 2009

Desierto Americano

Escribe Gu.

Después de llegar al "pueblo", que bien parecía un "campamento con mediaguas", dejamos el auto y empezamos a caminar por callesitas de tierra y casas de adobe, bajo un sol que quemaba.
Buscábamos camping...pero nadie sabìa mucho. La Oficina de Turismo: cerrada. Aunque debía estar abierta en ese horario.
Dimos vueltas casi una hora, hasta que decidimos dormir sólo una noche en San Pedro, en el Camping "Los Perales". Nos costó 3.500 pesos chilenos la noche (ojo, nos dio trabajo sacar el calculo de la conversión a pesos argentinos y a dolares)...
Despues de una chinche producto del calor, las vueltas que tuvimos que dar, aceptar que todo era caro, el hambre, el apunamiento....Armamos campamento!
EL Jo no almorzó, y yo me comí una lata de arvejas bajo la sombra de un pequeño arbolito...

(siesta...)

Cerca de las tres, salimos a dar una vuelta por el pueblo, que resulto ser muuuuy cheto y bastante carito. Muy pensado para europeos. Inevitable querer convertir los precios y decir...SOMOS POBRES! (ojo, pero felices!)

Visitamos la Iglesia, la plaza, las calles -muy pintorescas- con muchos barsitos, y todavìa màs agencias de viajes que promocionaban excursiones por los alrededores y hasta Bolivia.

Nosotros, tomamos un heladito de crema mora sentados en la plaza, mientras escribimos esto..

AH!! Dice Coppari Jr: "estamos en el CULO del mundo" (Porque Jujuy es la oreja de Argentina...).
Anecdoticamente, contamos que en el camping hay una camioneta que participo del Rally Dakar 2009.

A la nochesita, cenamos temprano unas latas de guiso de lentejas y un vinito Callia riquisimo. Nos peinamos un poco y nos fuimos a dar una vuelta por el pueblo.
A media luz, porque todo funciona con generador parece, recorrimos las calles de San Pedro, llenas de turistas (calcinados por el sol del dìa, durante las excursiones), muchos europeos. Escuchamos un grupo música local que tocaba en la calle, sacamos fotos "con muuucha onda" y finalmente entramos en un bar a tomarnos unos pisco souer (obviamente aprovechando un Happy Hour)...viajamos en la charla a los próximos destinos juntos, mientras mirábamos consumirse el fuego de una hoguera qu nos acompañaba...

A la noche: NOS RE CA-GA-MOS DE FRIIIO!!
Decidí que tengo que comprarme una manta o poncho abrigadito.

Nos levantamos cerca de las diez, sin saber bien en realidad la hora local. Yo cagada de calor, porque claro, estamos en el DESIERTO! y apenitas sale el sol...quema.
A nuestra carpa no le daba la sombra ni una hojita, así que trasladamos el "equipo de desayuno" bajo EL árbol y ahí tomamos un cafesito.
EL Jo se ducho, pero yo no. Estaba re chinchuda por el clima. Además, la poca agua que habìa era como pesada y realmente la piel necesitaba el fresco del agua.
Aca realmente, desee la lluvia (que antes tanto odie), y entendí la cara y la mirada de unos chicos que la tarde anterior cantaban y llamaban a la lluvia porque apenas caian unas gotas y "parecía" que venía tormenta...que nunca llego.

Cargamos el auto y emprendimos viaje hacia Iquique, previo cargar nafta y comprar agua.
La ruta incluía pasar por Calama, ciudad minera, que bordeamos por la ruta y desde donde pudimos ver miles de casita del gobierno, probablemente para los mineros que trabajan alla. (Calama es la mina de cobre a cielo abierto mas grande del mundo).
Intentando tomar la ruta correcta, nos perdimos un poquito y entramos a la planta de la minera. Alli vimos inmuebles que en otros tiempos fueron las viviendas de los trabajadores, hoy ya abandonadas y con letreros que decían "próximas a demolición".
Realmente este camino es inhóspito, cruzamos el Desierto de Atacama por una ruta de asfalto negro que lo cortaba; y rodeados de torres de electricidad y pedazos de goma de camiones rotas...ah! y pequeños huracanes...
Pasamos por un OASIS, en Quillagua, realmente increíble. Finalmente, pasamos por un control aduanero en el límite entre la II Region (en la que estábamos) y la II Region, cuya capital es Iquique.

3 de marzo de 2009

Buscando el Sol y Cruce

Llegando a Salta, el clima seguía igual. Nos debíamos unas compritas, así que la llamamos a nuestra amiga Verónica (que estaba en Córdoba trabajando) para que nos diera algunas indicaciones.

Así la Gugui terminó en el Carrefour comprando pilas y el cable para bajar las fotos, y yo me fui a buscar una casa de cambio; encontré miles: todas cerradas.

Lo hablamos a otro amigo, esta vez un jujeño, el Javi Gronda, que nos esperaba en San Salvador para tomar un café.

Cerca de las 4 de la tarde se dio cita el encuentro entre cuatro cuervos, y la charla discurrió entre lo social de nuestra profesión (donde la Gugui tiene ventaja), la ética profesional y recomendaciones más que precisas de un conocedor de la zona (diría el Javi: "cuando vayan al Norte") ¡Más al norte! Estábamos ya en Jujuy con 1.200 km en el lomo.

Y partimos nomás para Purma, previo... una parada "reparadora" en el Hotel-Spa Terma de Reyes (recomendable). Averiguamos precios en Purmamarca y decidimos seguir hasta Tilcara, cayendo ya la noche.

De suerte encontramos lugar en el Hostal-Camping "Pukara" donde paramos en una habitación dado: el estado calamitoso de la carpa (empapada), el cansancio de los viajeros, y el próximo paso a Chile por venir.

Dormimos, mucho, luego de un exquisito arroz, en la misma pieza (la Gugui ya con el pijama puesto) (Dice la Gugui: estaba apunada che!).

La mañana del 19 empezó con ducha y recorrido por el Pukará (donde abundaron las fotos de Llamas y Vicuñas), matecitos en la pirámide, y vuelta al pueblo recorriendo ferias (próximas víctimas del consumismo). El almuerzo fue un clásico: salchicas con puré. ¡Ex-qui-si-to!

(Siestita...)

Y salimos para Purmamarca, donde más ferias nos esperaban, y nosotros felices por reencontrar el Sol (pusimos la carpa a secar en el Hostel antes de salir). Compritas: la primera para Martina, otros mates, avistaje lejando al Cerro de los Siete Colores y regreso.

De vuelta en Tilcara, nos propusimos una super cena aniversario: ¡Carne!. Hicimos unas costeletas a la parrilla con ensaladas (de nuevo dentro de la habitación) y liquidamos el vino que habíamos abierto la noche anterior. Ordenamos todo, bajamos las fotos a la compu, hicimos números y a dormir.

Mañana del 20. Bien temprano, con ducha y el Golfito preparado, partimos hacia el Paso de Jama (desayuno con mates y galletas en el camino).

La primera cuesta a Susques fue bien difícil, entre 2ª y 3ª, máximo 50 km/hs, y mucho te de coca y trimate para la Gu, mientras yo coqueaba. Los paisajes desde el camino fueron imperdibles (amén del apunamiento de mi socia).

Terminada la primer cuesta, y cerca de 4000 mts. sobre el nivel del mar, cruzamos las Salinas Grandes, con parada y foto incluida. Más adelante cargamos nafta (la más cara del mundo: $ 4 x litro) en Susques, y derechito a la Frontera.

Parada obligada en Migraciones y Aduana, donde nos recargaron el Termo. Un grupo interesante de Brasileros en sus tremendas motos adornaban el paisaje.

Y de ahí... derechito por el medio de la Cordillera, entre más Llamas salvajes (y no tanto). Plena puna. Unos 10 km y empezó la ruta chilena, que nos esperaba con otra gran cuesta de 2ª y 3ª.

Comenzamos a bajar. Desde lo alto se ve el Desierto de Atacama, y el camino que obliga al rebaje, también llena los ojos de colores y paisajes.

Y la aduana chilena que preocupaba a la Gugui (cuando se despertaba de sus "siestitas").

Promediando los 1.800 km llegamos a San Pedro, donde (¡por fin! alivio para la Gu) estaba Migraciones y Aduana. Nos revisaron el Golfito para ver si teníamos alimentos, y seguimos nomás.

30 de enero de 2009

Algunas precisiones técnicas


ESCRIBE JO.

Como el blog también tiene la intensión de servir de "ayudita" a quienes quieran viajar, les acerco algunas consideraciones técnicas sobre el viaje hasta la etapa que vamos contando en Diario.

Tomemos como referencia que el vehículo en el que viajamos fue un VW Golf Mod. 97, motor 1.8, naftero; cargado con 2 personas adultas, pero con los asientos traseros rebatidos de manera tal de crear un mismo espacio para el baúl.

Salimos desde Córdoba pasado el mediodía (12.30 am diría yo) con el tanque lleno, y encaramos por la salida a Jesús María (la que evita Guiñazú). Medio pesadito el tránsito hasta esta última localidad mencionada (cuna de la Doma y el Folklore), pero pasando los semáforos la cosa se alivianó. Hasta Dean Funes, bien.

Pero... gente, la ruta desde Dean Funes hasta pasando Lucio V. Mansilla: Un desastre. Es increible ver que en el N.O. de la Provincia de Córdoba tengamos semejante estado en las carreteras. Pozos y más pozos, cerca de la banquina y también hacia el centro de la calzada. Recomendación: Ir de día, atentos para no caer en uno de estos cráteres.

Hacía mucho calor para ese entonces, así que cruzamos este "mini desierto" por entre las salinas grandes de la provincia, con el aire prendido, a velocidad crucero de 120 km/hs.

Entrando a Santiago del Estero la ruta está mucho más linda. Pasamos el control Santiagueño, y derechito a Frías. Si no me equivoco eran las 16.15 más o menos cuando estacionamos en la YPF de esa ciudad. Buena atención, gente amable, tremendísimo calor. Ahí rellenamos el tanque ($ 90 en nafta super), y rellenamos el termo para el mate.

Terminamos de cruzar la Provincia de Santiago del Estero, y nos internamos en Tucumán. La ruta lleva derechito. Sólo hay que hacer un pequeño desvío a la altura de la ciudad de Simoca, apenitas pasando "el centro", hacia la izquierda, hacia Monteros (unos 15 km de asfalto en muy mal estado), y de nuevo retomar hacia la derecha, camino a Famaillá.

Desde allí, y ya entrando al camino hacia Tafí, la cosa es ir tranquilito. La cuesta para entrar por las Yungas es pesada, hay que ir con paciencia, en 2ª o 3ª, y sin desesperarse por camiones u otros automovilistas que quieran acelerar de más. Hay tramos donde sólo pasa un auto.

El ingreso en sí hacia Tafí esta a la vera del lago La Angostura. Realmente hermoso.

El camping municipal está cruzando prácticamente todo el pueblo, cerquita del río. Los precios no son de lo mejor, un poco caro diría yo ($ 10 x pers., $10 x carpa, $ 10 x auto; para nosotros = $ 40 por día, total $ 80), pero nada mortal.

En números: Tardamos 7 horas más o menos, gastamos $ 165 en nafta (porque nos quedaba un poco del tanque que recargamos en Frías), hicimos 600 km.

Espero sirva.

Al mal tiempo....apretá el acelerador!!



Clareando el domingo 18, levantamos campamento y partimos rumbo a Cafayate, en la Provincia de Salta. Intentamos huirle a la lluvia, pero hasta esa ciudad seguia todo igual.

Pasó de largo Cafayate, sus empanadas, vinos y festivales. Nos pareció que era al vicio quedarnos ahi si seguía lloviendo, y nosotros traíamos la carpa mojada desde Tafí.

Seguimos, embolados, y prometiendonos volver algun día a tomar unos vinitos, quizas con más honorarios en los bolsillos ja! Entre mates, musica y puchos, hubo una larga charla redondita y explicación mediante de su filosofía, letras, historias....

Pasando Cafayate y con el cielo un poquito más despejado, empezamos un camino con paisajes divinos. Cerros de colores, el Valle de Cafayate. No paramos de asombrarnos de la Naturaleza, y sacamos muuuchas fotos, y hasta pensamos que hubiera estado bueno traer a Don Simian paa que nos explique un poco de Geología.

Hicimos un alto, en las ruinas de la Comunidad de los Quilmes. Tambien lloviznaba, asique hicimos una visita medio rápida, pero no sin interiorizarnos en el problema judicial que atraviesan por recuperar la propiedad y por ende la explotación de las tierras. Hace un tiempo, éstas fueron adjudicadas a un "empresario" que arruino el paisaje poniendo un hotel de varias estrellas con pileta y todo en el medio de las ruinas, pero al menos hasta ahora la justicia revocó este permiso y ordenó que este establecimiento se cierre. Pero falta bastante todavía.

Fue interesante conocer esto. Ojala en algunos años, esto haya encontrado algun tipo de solución justa.

Hasta aca llega mi relato....toma la posta el Jo, en otro post.

De Circuitos y Lluvias...


Sigue escribiendo Gugui.

El segundo dìa (17 de enero) hicimos un camino que se denomina "Ciruito Chico" que dura aproximadamente 2. 30 horas e incluye todos los alrededores de Tafi.. Muy pero muy lindo, verde, aire puro....

Pasamos por un casco de estancia que pertenece a la Familia tradicional Silva Frias, que tiene una capillita Jesuìta, hoy museo; más adelante llegamos a una estancia llamada"Carreras" donde se produce y vende quesillo de cabra (obvio nos tentamos los gordos y nos compramos uno para ir saboreando en el camino) riquisimo!!!!!....unos km mas y llegamos a un puesto en donde paramos a tomar mates y conversar con el dueño. El vive ahi en su rancho de adobe y paja, y por unos pesos te vende tortillas y locro, te lleva a hacer un paseo a caballo, lo que sea digamos... Tambien charlamos con sus nenas hermosas.....Quien dice, hayamos conocido a un emprendedor, y en algunos añitos veamos un negocio turistico próspero...

Pasamos tambien por por el pueblo El Mollar. La verdad...HORRIBLEEEE!!! Lleno de pendejos, cumbia a todo volumen a las 3 de la tarde.....puaj!!!
Lo que si, tiene un embalse-dique La Angostura donde nos sacamos una fotito, pero huimos rapido.

Después de almorzar unas frutas y dormir un siestón, leímos cada cual lo suyo (Hermanos Karamazov y Crimen y Castigo...que paso???), y decidimos cenar rapidon y temprano porque se venía lo que parecía una tormenta neeeeegra. LA lluvia duró hasta tarde y nos hizo poner nerviosos la verdad......cerca de las 23 hs paró y pudimos ir a dar una vuelta por el pueblo. Tomamos una cervecita artesanal exquisita y volvimos al camping.
Llovio toda la noche. Mucho Frio.
Se nos mojó la carpa. Sólo nos salvo del frio, el poncho mágico de Don Coppari.